Ley nacional LGTBI

Asistimos a una proliferación de leyes aprobadas en las comunidades autónomas, cuyo objetivo teórico es superar las injustas discriminaciones históricas que han sufrido determinadas personas a causa de su orientación sexual. Sin embargo estas leyes, dictadas por organizaciones LGTBI, consiguen en la práctica el efecto contrario: restringen derechos fundamentales, incluidos los derechos de las personas LGTBI.

Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales

Presentada por el Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea

BOCG. Congreso de los Diputados, serie B, núm. 122-1, de 12/05/2017

¿Por qué es peligrosa esta ley?

Porque crea privilegios La finalidad de esta ley es crear privilegios e inventar derechos que no son tales. Por ejemplo, el “derecho a la autodeterminación sexual”.
Porque impone normas en base a sensaciones y sentimientos Es una ley que se basa en sensaciones y sentimientos negando así las realidades más obvias, incluso la ciencia, la biología y la medicina. Pero los sentimientos y las sensaciones no son hechos y por lo tanto no pueden convertirse en ley.
Porque no se basa en datos reales Las estadísticas oficiales arrojan un dato incuestionable: según el Informe sobre la evolución de los delitos de odio en España publicados por el Ministerio de Interior, en el años 2015 las conductas de odio y prejuicio más frecuentes no tuvieron como víctimas a personas por su orientación sexual sino que las conductas de odio más repetidas lo fueron por motivo de raza, discapacidad o ideología, sin que hasta la fecha existan normas específicas para proteger a dichos colectivos vulnerables.
Porque solo establece prohibiciones Esta ley establece una larga lista de supuestos delitos y criticarla o rechazarla supone durísimas sanciones. Criticarla y por tanto arriesgarse a esas sanciones incluye apelar a la biología y a la medicina: la ciencia queda subordinada a lo que dice esta ley.
Porque recorta libertades e impone la censura La ley recorta gravemente las libertades básicas: inversión de la carga de la prueba, prohibición de revertir las reasignaciones de sexo, prohibición de difundir terapias médicas, etc. Supone una amenaza muy importante para todos los ciudadanos, que no podrán expresar libremente sus opiniones, y en particular para los profesores y maestros de todos los niveles del sistema educativo, para todo el personal sanitario, todos los funcionarios y los empresarios privados y para los medios de comunicación.
Porque adoctrina y manipula La ley adoctrina a los niños e impone sus dogmas a los profesionales y a todos los funcionarios al imponer la obligación de asumir sus principios. Además prohíbe expresamente su cuestionamiento.
Porque crea inseguridad jurídica La ley convierte el sexo natural en algo subjetivo y dota de protección jurídica no al sexo aparente sino al sexo sentido, sancionando determinadas conductas y tratos sin que el supuesto infractor sepa en realidad el sexo sentido de la verdadera víctima.
Porque es una norma ideológica El propio título ya determina el carácter ideológico de la norma, por cuanto si realmente se quisiera dictar una norma para evitar la discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género, hubiera sido suficiente referir precisamente dicho objetivo en el título de la norma. Así, hubiera sido más oportuno títulos como “Ley  de no discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género”. Por tanto el título elegido es una forma deliberada de eliminar a la heterosexualidad de la protección que brinda la norma, y convertir por ello determinadas orientaciones sexuales en una suerte de condición de privilegio frente a los que conservan una orientación sexual acorde con la mayoría.
Porque su implantación requiere grandes inversiones económicas La ley no cuenta con ninguna memoria económica que permita saber de qué partidas presupuestarias se detraerán los cuantiosos fondos económicas necesarios para su implantación, lo que hace pensar que dichos fondos económicos supondrán un menor presupuesto para apoyo de medidas de conciliación familiar.
Porque crea una falsa memoria histórica La Ley pretende justificarse en la existencia de normas jurídicas y penales en las que se condenaba la homosexualidad (ocultándose que la Ley de Vagos y Maleantes de 1933 fue aprobada por la República), pero lo cierto es que también existían normas que condenaban el adulterio  y la poligamia, y al legislador no se le ha ocurrido elaborar una norma para la protección del adulterio y la bigamia.

Para saber más de esta ley:

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